Óleos

Óleos de Eugenio López Berrón

EL ALMA DE UNA CALLE
De hace largo tiempo viene mi amistad con Eugenio López Berrón,
pero anterior aún es mi admiración por su obra. He seguido complacida
su carrera y a este sentimiento primero por su obra vino, tras conocerlo,
admiración también por el ser humano que sustenta al pintor.
Pero lo que ahora nos ocupa es esta exposición con cuadros de un
tema único: La Gran Vía. Difícil empeño el de hacer algo personal
y diferente en algo tan frecuentado. Literatos, pintores y fotógrafos
la hemos descrito, cantado, desmenuzado. Todos hemos buscado
matices y asombros, contraluces y anécdotas, gentes de paso o
personajes cotidianos. Sin embargo algo faltaba aún por hallar.
Acérquense a estos cuadros y se darán cuenta de que se encuentra
en ellos.
Mientras otros describen, López Berrón nos hace entrar en la magia,
en el alma de una calle que está hecha por tantas almas que la
pululan, la viven, la conforman. Es la maestría con la forma y el color.
Su rosa apenas intuido, el leve ocre, el azul ingrávido que a veces se
oscurece y adensa para hacerse cúpula. Su blanco sutil. Su gris
indemne. Todos ellos con una gradación de matices que parece
imposible conseguir. Y la luz. Una luz más allá de la luz y que nos
lleva sin poder evitarlo a ese fondo tembloroso de misterio que ha
encontrado nuestro autor y es que su obra nunca ha quedado en la
superficie de las cosas por hermosas que estas sean. Tiene un don
especial para hallar los matices y conceder a sus cuadros eso tan
difícil de conseguir, una impronta personalísima, un dominio feliz
del color y el dibujo y una mirada que percibe el mundo interior de
las formas.
Espléndida exposición. Magnífica en tantos planos que me hacen
decir: Enhorabuena y gracias por tu obra, Eugenio.
Margarita Arroyo
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