Madrid, López Berrón, Gran Vía. Iglesia de San José.


MADRID, SEMANA SANTA, LÓPEZ BERRÓN

Madrid, Cristo de Medinacelo, López Berrón

López Berrón, Semana Santa en Madrid, procesión Cristo de Medinaceli


Eugenio López Berrón, pinta Madrid

López Berrón , Madrid, La Gran Vía, óleo sobre lienzo

Madrid, reflejos en la Gran Vía. López Berrón

Eugenio López Berrón, pinta Madrid, obra reciente, sobre Madrid como tema principal. Las últimas luces, el atardecer, y  el movimiento tan característico de La Gran Vía, llena de vida a todas horas.

Se debe pintar “el aire”, nos comenta Eugenio y realmente lo consigue. Madrid una vez más, nos invita a recorrer sus calles, pasear y contagiarnos de su optimismo.

 

EL MADRID DE LÓPEZ BERRÓN

Es el Madrid de nuestros días. El Madrid que unos saben virtual y cibernética, que otros añoran castizo. El Madrid metropolitano, capital de España, puente con Iberoamérica, ciudad europea, inmerso en el sistema mundial de ciudades. Un Madrid que también ha asumido la crispación de la gran ciudad. Un Madrid que si sólo sabían pasear los que habían nacido en él, según Ortega, hoy es difícil tarea paro foráneos y madrileños porque hay que ‘sortear” coches, zanjas, vallas…

Un día llegó un foráneo —abulense en este caso— y, como tantos otros, se enamoró de Madrid. Supo, sobe, lo hace continuamente, despojar o la ciudad de su agresividad para ofrecerla relajada, plácido. Lo hace mediante colores, líneas, trazos, pinceladas, espátulas como nacidas del pincel… Un impresionista que ofrece el ensanchamiento del mundo, de Madrid en este caso, como, en la primera mitad del siglo, el grupo realista de Madrid. Y es que Eugenio López Berrón combinó en su pintura, con el color y la línea, simplemente estos factores, todo lo que hay en el paisaje urbano hasta dejarnos esa estampa relajada, placida.

Se vale de la lluvia hasta que los edificios, la gente… la ciudad misma queda reflejada en el húmedo pavimento. Nevados tejados hoy irreconocibles para el Diablo Cojuelo. Imaginario, superpuesto Madrid fantástico. Un horizonte que se pierde cubierto por una niebla etérea. Gris plateado. Un Madrid argentado, según el pintor. Para Cossío el gris era “el color de la sabiduría”.

La ciudad —las ciudades—, Madrid tiene color. Expresado en las páginas de la literatura, en el pentagrama del compositor, en el lienzo de la obra pictórica. Un color que, al cabo de los siglos, han plasmado los pintores de Madrid. Madrid testimonial de Rizi. Madrid popular de Gaya. Madrid a plumilla de Alenza. Madrid puntual de Sorolla. Madrid callejero de Solana. Madrid en color pastel de Esplandiu…

Añoramos la sierra Velazqueña de pasados siglos. Un enclave al que nos asoma López Berrón y nos muestra cómo ver Madrid con un horizonte perdido y difuso en la niebla. Luis Paret nos dejó, en el siglo XVIII, la Puerta del Sol que encontró Carlos III a su llegada. Más tarde, tenemos la estampa romántica de M. Cubells Ruiz. Una escena de paraguas y pavimento mojado como el que ahora, con el paso de las décadas, nos ofrece López Berrón. El pintor, como Picasso, cae en la tentación de llegarse hasta el paseo del Prado donde es reincidente. De llegarse, como Benjamín Palencia, a la Estación del Norte. Sigue por todo Madrid. Gran Vía, plaza Villa de París, Casino en la calle de Alcalá… Llega hasta el moderno Madrid. Hasta la plaza de Castilla donde se encuentra con dos torres inclinadas —dicen ser la Puerta de Europa—, con grandes rascacielos. Tal vez con el deseo de ‘enderezar’ lo que muchos urbanistas discuten, de salir al paso de cualquier fallo de la ley de la gravedad, la inspiración pictórica le lleva a atar el gran complejo.

López Berrón, pintor de todo Madrid. Año tras año, día tras día, pincelada sobre pincelada, trazo• sobre línea, color sobre color… y amor. El ‘ingrediente’ de su éxito pictórico es el amor por Madrid.

En la exposición que ofrece, al inicio de este año de 1996, una vez más, gana su pintura madrileña junto a la que figura el paisaje de Ávila —no podía ni debía faltar su tierra—, de la cornisa cantábrica, de Barcelona. En el extranjero se llega hasta Praga, Zurich y Venecia.

Una pintura que, como aquel “espejo del fondo”, del “Madrid” de Azorín, “lo va reflejando impasible todo’.

MARGARITA JIMÉNEZ
Doctora en Periodismo


Feliz Navidad y Próspero 2017

Feliz Navidad 2017

Feliz Navidad 2017

 


Eugenio López Berrón expone en Madrid 28 obras con la Gran Vía como tema principal

  • La exposición del pintor abulense se podrá visitar hasta el día 10 de noviembre.

David Asta Alares – martes, 6 de noviembre de 2012

El pintor abulense Eugenio López Berrón expone en Madrid 28 obras que tienen como tema principal la Gran Vía, calle emblemática de la capital española.

López, que nació en Ávila en 1941, lleva más treinta años retratando esta calle y, según él mismo reconoce, “siempre es distinta, dentro de unos meses vienes por aquí y ya no es igual”.

La capital tiene un color “gris argentado”, asegura el pintor, y pese a que pueda parecer triste “pero no lo es, le da luminosidad”.

López pinta con un estilo realista y ha ganado numerosos premios y menciones, entre ellos el Premio Villa de Paris en 1998 y la Medalla de Oro de la Academia Europea de las Artes y las Letras en 1993.

Esta exposición puede verse hasta el diez de noviembre en la Fundación Caja Murcia, en Madrid.